LA NUTRICIÓN NO LO ES TODO

Lo es y no lo es todo:
Lo es todo, cuando toda nuestra vida hemos comido mal, es decir, saltándonos comidas, haciendo régimenes sin sentido, dietas de moda o ayunos sin supervisión, abusando de comidas familiares y del alcohol, comiendo fuera de casa a diario, etc. Pasados los años, y después de miles de ‘mensajes de alarma’ (dolor de cabeza, gases, borborigmos, indigestión, mal sabor de boca, halitosis, acidez, estreñimiento, diarrea, pelo graso, pelo seco e incluso caída del cabello…) que nos transmitía nuestro cuerpo, aparece la enfermedad, la personal e intransferible dependiendo la predisposición de cada uno: diabetes, obesidad, hernia de hiato, cálculos renales o biliares, infarto de miocardio, tumor y un largo etcétera.
No lo es todo, cuando, a lo largo de nuestra existencia, hemos estado comiendo más o menos ‘decente’, sin carencias ni excesos aunque aún así, al pasar lo años, aparece la enfermedad a causa de otros factores como problemas emocionales, climatológicos, físicos, traumáticos, etc.
Ya es hora de comprender de que cuando alguien quiere cambiar su alimentación para sanar de su enfermedad, ya sea de un tumor, un cáncer, una hepatitis como de una úlcera de estómago, tiene que ser consciente y entender de que la nutrición no lo es todo. Podrá mejorar (al principio notará grandes cambios), si, pero no será sólo la ‘nutrición sana’ (ojo con lo de sana que hoy en día la palabra ‘sana’ se usa muy a la ligera) la que lo cure. Está claro que se mejora al llevar una alimentación exenta de aditivos, refinados, fast-food, comida de supermercado, en resumidas cuentas, lo que los chinos llaman ‘alimentos que no vienen del cielo ni del la tierra’ (el organismo no reconoce lo que está presintetizado y premetabolizado) y además siguiendo un orden y unas pautas nutricionales, ya que puedes comer lo verde y ecológico que quieras que como no le des a tu cuerpo todos los nutrientes que necesita (hidratos, proteínas, vitaminas, minerales…), además de sus combinaciones y cantidades correctas, te puedo asegurar que también enfermarás (seguirás enfermo o tu enfermedad se agravará) como les pasa a los seguidores de algunas escuelas ‘sectarias’ que pregonizan régimenes incompletos e ilógicos.
Como decía, está claro que una alimentación exenta de todo lo comentado anteriormente seguro que puede hacer que nuestro cuerpo físico y mental nos lo agradezca pero os adelanto, como les digo a mis clientes, que ella sola, la Nutrición, no te salvará del tormento de tu enfermedad. Puede que se aminore pero ya debemos ser responsables y estar informados de que además se necesita trabajar las demás áreas afectadas: física, emocional, energética. Somos mucho más que un cuerpo físico. No te creas al que te diga lo contrario. Así que si te ha llevado años currarte tu enfermedad, ahora te llevará años (pero seguro que no tantos) currarte tu sanación y si es con una buena nutrición mucho mejor pero también dándole importancia a tus emociones (terapias emocionales por doquier), a tu físico (tienes donde elegir sin excusas), a tu lado energético (terapias holísticas por todas partes) y sobre todo intentar vivir en un hábitat lo más limpio posible y con la mínima contaminación y las mínimas radiaciones electromagnéticas. Actualmente, todo un reto en el mundo ‘salvaje’ en el que vivimos.
Comiendo lo mejor de lo mejor podemos seguir enfermos aunque si comemos peor de lo peor también lo seguiremos. Eso no significa que aunque esto sea cierto, nos dejemos, nos abandonemos y tomemos el camino del autodaño y el victimismo.
Si hablamos de una enfermedad reciente o en fase aguda lo más seguro es que la buena Nutrición nos dé una grata alegría y empiece un proceso de curación si luego es acompañada por otras terapias pero ya en una enfermedad avanzada o en fase crónica ya os adelanto que la Nutrición, ella solita, no hace milagros.
A simple vista puede dar la impresión de que me tiro piedras a mi propio tejado pero los que me conocen ya saben que me gusta ser clara y honesta.
‘No existe la enfermedad somática pura ni la enfermedad psíquica pura. Dada una patología o desequilibrio energético, habrá mayor o menor alteración de una u otra esfera (somática o psíquica) en función de la naturaleza del factor principal desencadenante y en relación al componente genético predisponente (noción de diatesis’).’ Dr. Carlos Nogueira.
Salud y Buenos Alimentos.
Yo Isasi

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Comments

  1. Ana says

    Hola Yo,

    Tienes toda la razón. A mi personalmente los cambios nutricionales que he hecho me han ayudado un montón, gracias muy en parte a ti, por todo lo que he aprendido a través de tus posts. Pero sin lugar a dudas no se puede uno olvidar de la parte emocional ,que hay que tratar de sanar también. Equilibrio en todos los planos: físico, mental emocional y energético espiritual.

    Un abrazo . Muy chula la web nueva! Me encantó tb el post anterior, quería comentarte ahí también. Lo haré

    • Yo Isasi says

      Hola Ana! Muchas gracias por tu comentario y me alegro mucho de que te haya gustado el nuevo look de la web. Espero poco a poco ir ‘afinándola’ más. Qué bien que sigas disfrutando y aprendiendo de la web.
      Un abrazo grande!

    • Paola says

      Concuerdo plenamente contigo. Cuando uno ya tiene “algunos años” comienza a verse en la necesidad de llevar una vida más saludable debido a que el cuerpo ya no responde como en la juventud. Es aquí cuando nos damos cuenta que el cambio debe ser completo e integral, e incluir aspectos psicológicos o emocionales además de la dieta.

      • Yo Isasi says

        Hola Paola! Es entonces, bajo mi parecer, cuando de adultos podemos enseñar a nuestros hijos a que cuiden y amen su cuerpo así como su mente y su espíritu.
        Gracias por el comentario.
        Un abrazo
        Yo Isasi

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