¿Y AHORA QUÉ? LA FLEMA Y SUS CONSECUENCIAS.

‘Somos los responsables de nuestra enfermedad e, inconscientemente, nos hemos conducido de manera tal que se ha presentado. Esto quiere decir que somos los dueños de la situación y no víctimas de acontecimientos o agentes exteriores.‘ Ghislaine Lanctôt, ‘La Mafia Médica’.

¿Cómo han ido las santas y lucrativas navidades?
Seguro que, para seguir con la tradición, has cogido los típicos 3-4 kilos (y no de masa muscular) a los que podrás añadir unos 2 kilos si eres de los que se siente culpable sino se come las sobras como, por ejemplo, el ya rancio jamón de pata negra (o eso dice la etiqueta), los langostinos (vietnamitas) que han invadido tu congelador, el cochinillo o el cordero que hizo la abuela y te lo metió en varios tuppers (con salsita incluida) para que te llevaras a casa o los turrones, bombones y polvorones (arriesgándote, como todo un campeón, a que te dé un coma diabético).
Nuestro organismo es incapaz de metabolizar semejante festín y menos si es acompañado por los litros de alcohol que recibe nuestro hígado en un tiempo récord.
Entonces sin querer darte cuenta (o eso haces creer a tu mente), en menos de un mes has cogido unos 7-10 kilos que te costará el doble de tiempo (o más) eliminarlos y eso si los eliminas…
Y, siguiendo la tradición, llegó el momento de la batalla contra los michelines: Si eres de los masocas harás una de esas monodietas (alcachofa, piña, cebolla….) o un ayuno de una semana (o dos semanas, si eres de los suicidas); si eres de los que aún creen en la química, irás durante una larga temporada a base de barritas light o batidos sustitutivos de comidas; o tal vez eres de los que les importa un carajo su sistema digestivo o se creen que lo tienen de hierro, e irás a por todas tomando laxantes y pastillas supresoras del apetito o adelgazantes (‘cruces blancas’) creyendo que así ya has arreglado el desbarajuste navideño.
¿Crees que con esto ya lo arreglas? Ninguna de estas opciones podrá reparar el daño ocasionado y algunas de ellas incluso pueden empeorarlo.
Tendríamos que ir a una tribu india para que un chamán nos hiciera una limpieza a base de imbebibles brebajes para así vomitar y purgar durante días y después prometerle al buen samaritano, mientras fumamos juntos la pipa de la paz, que nada de excesos por los siglos de los siglos… En definitiva, con los años (y algunos ya no somos unos críos y llevamos muchos excesos en nuestras espaldas) vamos acumulando basura que nuestro cuerpo es incapaz de eliminar por sus medios naturales de depuración ya que las ‘cañerías’ están más que obstruidas.
Pero nada, que no escarmentamos. Otro año más y repetimos con excesos como si el mundo se fuera a acabar. Tiramos la casa por la ventana.

Algunas personas que pasan hambre para adelgazar o que comen menos experimentan un aumento de peso, mientras que los que llevan una alimentación equilibrada pierden grasa sobrante. El hecho de pasar hambre debilita el Bazo que no puede transformar y transportar adecuadamente la comida y bebida y esto conduce al aumento de peso. Si se comen los alimentos apropiados, el Bazo es fortalecido, transforma y transporta los alimentos y bebidas adecuadamente, y esto conduce a la pérdida de peso.’ Giovanni Maciocia.

Respeto que cada uno haga con su cuerpo lo que quiera (al ser humano le encantan los excesos o los carencias) pero ya somos mayorcitos para ser conscientes que, más tarde o más temprano, pasará factura se quiera o no. Y tenemos que reconocer que muchas veces nos hemos encontrado en situaciones realmente patéticas y fuera de lugar que sólo nos arrepentimos al día siguiente cuando ya es demasiado tarde.
No pienso decir lo que tiene que hacer cada uno con su vida, y menos con su cuerpo, pero tenemos que saber que lo que no metabolizamos se convierte en lo que lo chinos llaman flemas, es decir, sustancias insuficientemente degradadas que no se eliminan de nuestro cuerpo sino que se van acumulando a sus anchas por él. Y ya no sólo se trata de grasa subdérmica como la antiestética celulitis, aquí ya hablamos de palabras mayores como los quistes, fibromas, miomas y, poniendo la guinda del pastel, el rey del mambo, el ya archiconocido cáncer. Si, así empiezan las patologías tumorales.
Veamos qué dice nuestra querida wikipedia al respecto: ‘El cáncer es una enfermedad provocada por un grupo de células que se multiplican sin control y de manera autónoma, invadiendo localmente y a distancia otros tejidos. El término cáncer fue utilizado desde la época de Hipócrates y proviene del término griego karkinoma equivalente al latino cáncer. El cáncer es el resultado de dos procesos sucesivos: el aumento de la proliferación de un grupo de células denominado tumor o neoplasia y la capacidad invasiva que les permite colonizar y proliferar en otros tejidos u órganos, proceso conocido como metástasis.
El comportamiento de las células cancerosas se caracteriza por carecer del control reproductivo que requiere su función original, perdiendo sus características primitivas y adquiriendo otras que no les corresponden, como la capacidad de invadir de forma progresiva y por distintas vías órganos próximos, o incluso diseminándose a distancia (metástasis), con crecimiento y división más allá de los límites normales del órgano al que pertenecían primitivamente, diseminándose por el organismo fundamentalmente a través del sistema linfático o el sistema circulatorio, y ocasionando el crecimiento de nuevos tumores en otras partes del cuerpo alejadas de la localización original.’

Tenemos que abandonar nuestro papel de víctimas y dejar de preguntar a los de arriba, al Universo o al más allá ‘¿por qué a mi?’ No se trata de la lotería o de un sorteo donde te toca un quiste o un cáncer de mama así porque si. ‘¿Te acuerdas de Pepe? Pues nada, que fue al médico a una simple revisión y le dijo que tenía cáncer de próstata, así sin más, con lo bien que estaba este hombre…’.
Analicemos este ejemplo: Un cáncer no aparece de la noche a la mañana. Está claro que Pepe llevaba incubando este cáncer durante años. ¡No seamos tan ilusos! ¡Por amor de Dios!
Este es el cometido de este artículo: Empezar a preocuparnos un poco sobre el tema y saber que esos excesos (navideños, familiares, comidas fuera de casa, ‘excepciones’ día si y día también…) son los causantes (o los que contribuyen) a la aparición del cáncer y de otras enfermedades como la diabetes del adulto, los cálculos renales, los cálculos biliares, etc.
He tenido la suerte de poder asistir a la clase del Dr. Carlos Nogueira donde habló de su cáncer y de la génesis del cáncer:
Flema: Toda sustancia ingerida insuficientemente degradada convirtiéndose en sustancias anómalas a la economía biológica. Estas sustancias son capaces de circular o depositarse originando lentitud circulatoria, obstrucción o depósito en forma de neoformación.
Los chinos lo definen como una humedad tóxica o un humor turbio también llamado ‘perversidad o maldad endógena‘.
‘La humedad a partir de un determinado nivel de saturación se convierte en perversidad endógena cuya traducción en occidente sería flema, esputo, mucosidad, escrófula y más modernamente cluster que disminuye la luz de los canalículos para posteriormente atorar espacios cada vez más amplios creando estancamientos, estasis, depósitos, quistes, placas, piedras, etc.’(*)

Como recordatorio agrego los alimentos reconocidos como los causantes de tantas enfermedades donde el denominador común siempre es el mismo, la flema:
– Lácteos y derivados, refinados (cereales blancos y harinas blancas, bollería…), trigo, gluten, azúcares y edulcorantes artificiales, grasas saturadas, soja y todos sus derivados, alimentos transgénicos, productos enlatados o envasados, proteínas de animales alimentados con hormonas, antibióticos, etc, comida basura o ‘fast-food’, bebidas frías, exceso de alimentos crudos, bebidas carbonatadas, zumos industriales, frutos secos, snacks, aditivos alimentarios…y ese largo etcétera conocido por todos, es decir, todos aquellos productos que encontramos bien colocaditos en las estanterías de los supermercados.

‘La ingesta de alimentos de los que se eliminan los componentes de su constitución externa (refinados) origina estados carenciales que el organismo trata de compensar acelerando su actividad de absorción. Consecuentemente se produce un hipofuncionamiento de la función peristáltica. Este desequilibrio origina por un lado, que se incrementen los aportes de sustancias al torrente sanguíneo por hiperabsorción y por otro, que disminuya la motilidad intestinal por hipofuncionamiento. Esto conduce a la aparición de elevadas tasas de elementos que deberían de degradarse con el riesgo de depósitos (flemas) y al estreñimiento o lentificación del tránsito intestinal.’(*)

El consumo excesivo de alimentos fríos, crudos y de lácteos (quesos, leche, yogures…) puede producir una Humedad interna que afecta al Bazo y es almacenada en Pulmón (el Bazo produce la Flema y el Pulmón la almacena). En este caso habría esputos abundantes, flemas y asma.’ Fundamentos de la Medicina China. Giovanni Maciocia.
‘El exceso de grasas (comidas fritas, leche, quesos, nata, plátano, frutos secos o carnes grasas) producen formación de Flema o Humedad que obstruye la función de Bazo: sinusitis, secreción nasal, sensación de cabeza atontada, cefaleas sordas, bronquitis, etc.’ Giovanni Maciocia.

Los helados, además de por sus grasas y azúcares rápidos, al ser de naturaleza fría hace que sean uno de los grandes responsables de la formación de flemas. No recomendables aunque sea verano ya que ‘paralizan’ la función digestiva.

Y los más pequeños no se salvan, sino todo lo contrario, ya que son los más vulnerables:
‘Las acumulaciones de mucosidades en el organismo del niño desencadenan una serie de mecanismos de descarga y a veces todos a la vez. Los síntomas más comunes incluyen expulsiones nasales, estornudos y tos y, en algunos casos, fiebre. Es lo que la gente llama comúnmente resfriado y que resultan de los excesos dietéticos (…). Si este desequilibrio dietético continúa causará la acumulación de más mucosidad y el niño se enfrenta a experimentar síntomas más graves en el futuro próximo como fiebre elevada, infecciones del oído interno, amigdalitis, vómitos, diarrea, bronquitis y otras complicaciones que surgirán después del primer año de edad’. Aveline Kushi.

Y no nos podemos olvidar de los pesticidas (ecológicos o no, en definitiva, son pesticidas); de las radiaciones electromagnéticas descontroladas (sobre todo por la noche al dormir con el móvil y el wi-fi encendidos o el stand by de la tele cuando nuestro sistema defensivo está más desprotegido); del uso indiscriminado de ordenadores y demás parafernalia electrónica (increíble que la gente haga deporte con el móvil enchufado en el brazo); de cocinar con microondas matando, literalmente, la poca vida que tenía nuestra comida; de las contaminaciones de las ciudades; de la mala calidad del agua potable (el término ‘potable’ debería ser eliminado); de la ingesta de medicamentos de toda índole así como suplementos (vitaminas, minerales, comprimidos, etc) que el organismo no reconoce y, por tanto, no metaboliza. Ni tampoco podemos olvidarnos del rey del rock’n’roll, el estrés (un esfuerzo hiperadaptativo inútil) ya que es capaz, él solito, de causar problemas tan graves como, por ejemplo, un infarto de miocardio, es decir, necrosis del corazón.
‘El 60% de todos los cánceres femeninos están relacionados con la alimentación. Tanto los trastornos benignos como malignos de ovarios, mamas y útero están relacionados con niveles de estrógeno demasiado elevados. Una alimentación alta en hidratos de carbono como los refinados puede contribuir a aumentar los niveles de estrógenos metabólicamente activos en la sangre, ya que podría producir un elevado nivel de triglicéridos que desplazarían a los estrógenos de las globulinas que los contienen. Una alimentación rica en cereales integrales puede bajar los niveles de estrógeno disminuyendo así el riesgo de cáncer de mama ya que cambian el metabolismo del estrógeno en el intestino: se excreta más y queda menos cantidad disponible para ser asimilada en el torrente sanguíneo.’ Dra. C. Northrup.

Continuemos:
Esa humedad (flema) puede afectar a cualquier rincón de nuestro cuerpo como, por ejemplo, a nuestro sistema respiratorio apareciendo un asma obstructiva o una bronquitis o puede llegar a la parte alta del cuerpo y dar vértigo, mareo, obstrucción en oídos y nariz como también puede afectar a nuestra cabecita pensante dando, por ejemplo, estados maníaco-depresivos.

Y esta flema tiene dos opciones: Una es que circule a sus anchas por nuestro cuerpo como, por ejemplo, el exceso de glucosa circulante que deshidrata el interior de la célula dando sed y sobrecargando al riñón. Y dos, que se deposite, por ejemplo, ese exceso de glucosa (típico en la diabetes) en la hemoglobina de la sangre formando la hemoglobina glicosilada responsable de la microanginopatía y de la nefropatía. Podría poner más ejemplos pero el de la glucosa es el más evidente. Otro tipo de flema que se deposita y es bastante obvia y típica sería la celulitis.

¿Y cómo podemos saber que tenemos flema? En un simple análisis de sangre si tenemos altos nuestros niveles de colesterol, glucosa, triglicéridos, ácido úrico, urea, bilirrubina, transaminasas y marcadores de inflamación (proteína C reactiva, pruebas de reumatología…).
Entonces, ‘la flema le pone el nombre a la enfermedad: Si lo que se acumula es glucosa será una diabetes; si lo que se acumula es colesterol será una hipercolesterolemia; si lo que se acumula son triglicéridos será una hipertrigliceridemia; si lo que se acumula es ácido úrico será una hiperuricemia; si lo que se acumula son transaminasas o bilirrubina será una hepatitis (la hepatitis aguda es una enfermedad inflamatoria aguda por flemas); si lo que se acumula es el antígeno prostático específico (PSA) será una prostatitis… Y todo es un problema metabólico. Cualquier sustancia que aparezca exagerada en el producto normal del metabolismo es una flema.
Por tanto, el tumor se reconoce a través de su marcador tumoral que es una flema, es decir, por un error metabólico que tiene, es decir, por tener un metabolismo alterado.’ (**)

Además del análisis de sangre podríamos saberlo, de manera más evidente, a través de las radiografías o ecografías como, por ejemplo, un ganglión, una mastopatía fibroquística, un quiste ovárico o una calcificación de una tendinitis.
Como dice el Dr. Javier Álvarez: ‘La base de la Salud es movilizar, desatascar, desobstruir la flema y hacer que fluya.’

Así que tampoco nos podemos olvidar, entre todo lo visto anteriormente, de mover el culo, es decir, del ejercicio físico.

Termino con un pequeño fragmento de un libro de imprescindible lectura, ‘La Mafia Médica’:
‘Un síntoma es la manifestación física de un problema más profundo que no está a la vista. Los síntomas son el lenguaje del cuerpo. Desgraciadamente nos obstinamos en callar los síntomas -dolor, fatiga y malestar- así como borrar las manifestaciones externas como la fiebre, las inflamaciones y tumores por no hablar de restablecer las cifras: colesterol, azúcar, calcio. Para finalizar, también hay que normalizar los comportamientos: la insumisión, la depresión, la ansiedad.
El síntoma es importante. Nos advierte de que algo no va bien ahí dentro. Cuando tratamos los síntomas no ayudamos en absoluto a nuestro cuerpo y menos aún si lo atiborramos con medicamentos. Con cada intervención, química u otra, desequilibramos aún más un organismo que se mantiene a duras penas. Destruimos nuestra salud. Caemos enfermos.
La enfermedad tiene su origen en el alma: la causa.
Que se instala en los cuerpos invisibles: el problema.
Y se manifiesta en el cuerpo visible: la manifestación.
Un problema sin resolver sale caro ya que reaparece constantemente. A veces el problema se camufla, pero en cada oportunidad seguirá gritándonos pidiendo atención y socorro. Cada vez gritará más fuerte mientras nos empeñemos en hacerlo callar con medicamentos también cada vez más fuertes. Así hasta que el cuerpo no puede más y explota. Entonces llegan las prisas, el hospital, la cirugía y las interminables pruebas.’ Ghislaine Lanctôt.
Salud y Buenos Alimentos.
Yo Isasi
nutricionencasa.com

Otras fuentes:
Libro Acupuntura Bioenergética. Dr. Carlos Nogueira.(*)
Clase ‘Flemas’. Dr. Carlos Nogueira.
Clase ‘Movimiento Tierra: Estómago/Bazo-Páncreas’. Dr. Javier Álvarez.(**)

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Comments

    • Yo Isasi says

      Gracias a ti Maitane porque vosotros sois mi aliciente, mi motor para seguir manteniendo la web y seguir escribiendo sobre cosas que realmente son verdaderamente importantes antes de que sea demasiado tarde.
      Un beso muy grande y gracias por ser fiel seguidora!!

  1. María says

    Cuánta razón tienes Yo, nos gastamos el dinero en cosas que nos destrozan el cuerpo cuando podríamos gastarlo en alimentos que nos dan vida. Pero tengo que decirte que me he pasado muy poquito porque aquí seguimos tus consejos. Un beso

  2. Roger says

    La enfermedad tiene su origen en el alma: la causa.
    Que se instala en los cuerpos invisibles: el problema.
    Y se manifiesta en el cuerpo visible: la manifestación.

    ¡Que ciertas estas palabras! Al ver el título pensaba que hablaría sobre flema como enfado. Aún así veo reflejado en esta frase un caso de alguien que conozco, de enfado tal que se ha creado tantos dolores en su cuerpo! esto me ha confirmado esa misma frase de la enfermedad del alma.
    Gran artículo!
    Saludos
    ROGER

  3. Alicia says

    Gracias por aclarar conceptos!. La cultura de la salud ha cambiado a peor, se ha tergiversado, y creemos que son buenas cosas que nos sientan fatal. Alguna pista para seguir el buen camino?

    • Yo Isasi says

      Hola Alicia!! El buen camino ya lo conocemos y es hacer una vida equilibrada donde no existan ni los excesos ni las carencias, díficil de llevar pero ahí está la clave. Y las herramientas las encuentras en todos los artículos de mi web.
      Un abrazo y gracias por tus palabras!!
      Yo Isasi

  4. Rosa maria Barberà Argilaga says

    Gracias Yo por recordarnos que nosotros somos los únicos responsables de nuestra salud y de nuestra enfermedad y sobre todo por ser tan clara, didactica y generosa!!

    Un abrazo enorme!!

  5. Angel Luis says

    Hola Yo, Feliz Año, mira que empiezas el año dándonos donde más nos duele, haciéndonos responsables ni más ni menos, que, de nuestra salud, joorr, y yo que pensaba que era coincidencia lo de la salud.
    Ahora en serio, he tenido varios casos de cáncer muy cercanos, de hecho todavía tengo alguno muy cercano, y te puedo decir (no estoy en posesión de la verdad) de que la mayoría creo que se manifestaron después de un disgusto o pena muy grande, estoy de acuerdo con Ghislaine Lanctôt, pienso que algo se “desarmoniza” en los cuerpos sutiles y se manifiesta en el material y allí donde está más debilitado por los excesos, aparece la enfermedad.
    Por lo que he leído, vas mejorando y hasta corres, lo que me alegra, fuerte como la misma tierra.
    Un saludo, gracias por el artículo.

    • Yo Isasi says

      Hola Angel Luis! Gracias por seguir por estos parajes y por tus comentarios.
      Feliz Año también para ti y mucha Salud de la Auténtica!
      Un abrazo grande!

      • Miguel Angel says

        Hola Isasi, FELIZ AÑO NUEVO !!! Enorabuena !!! lo has vuelto a clavar, Ojala me lo hubieran explicado antes tan claro y entendible como lo haces tu, no se como la sociedad ha llegado a este extremo, en donde no se respetan ni a los niños que estan aprendiendo a alimentarse y nosotros los adultos sus padres les estamos enseñando a Nutrirse la mayoria engañados por el propio sistema, es lo que tendrian que enseñar en las escuelas ,por lo menos podrian escojer.
        un abrazo

        • Yo Isasi says

          Hola Miguel Ángel!! Te doy toda la razón, lo único e imprescindible, creo yo, es que los educadores fueran más intuitivos, despiertos y conscientes para distinguir la información y la desinformación y así transmitirlo.
          Feliz Año!!!
          Un abrazo!!

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